Proporcionar conocimientos y herramientas teóricas y prácticas que puedan ser utilizadas por todos quienes acompañan y guían el desarrollo de un niño o niña.
Invitar a una reflexión en torno a las prácticas educativas de la actualidad, junto con posicionar al niño y a la niña como centro de la práctica educativa.


Contribuir con una visión de la educación y la medicina que propone abordar los procesos de cambio que se van produciendo en la sociedad y en la institución escolar.

Dar a conocer una nueva visión de la educación y de la importancia del rol del docente como un agente transformador a través de sí mismo y de su entorno.
Demostrar que a través de la educación se puede fomentar un sano desarrollo infantil y cómo, en la actualidad, sucede todo lo contrario, ya que la Educación tiende a favorecer las enfermedades, por desconocer la importancia de educar considerando el desarrollo físico, anímico y espiritual.


Mostrar una perspectiva del desenvolvimiento armónico del niño y de las fuerzas formativas que lo constituyen, así como de las influencias exteriores a las que está expuesto, tanto desde el ámbito nutricional como desde lo sensorial y afectivo.