Los niños y niñas de hoy vienen del futuro

 “La escuela es un lugar de encuentro entre distintas generaciones, que se enseñan mutuamente… un espacio de reflexión donde el orden establecido más que perpetuarse puede renovarse, acogiendo a los nuevos impulso evolutivos de cada generación” Rudolf Steiner.

Hay desconcierto en las salas de clase ante los niños que están llegando. Son tan distintos de las generaciones que los preceden, parecen de otro tiempo,del futuro,de lo nuevo,d e lo no visitado ni cartografiado. Como si los niños evolucionaran más deprisa que nuestras disciplinas. Si aceptamos que esto nos está pasando a todos, debemos reflexionar acerca de lo nuevo que ellos nos traen y observarlos: las respuestas están en ellos.

El mundo ha cambiado tanto: las ciudades no son amistosas con la infancia, la calle ya no es un lugar seguro donde explorar y descubrir; las plazas se vuelven lugares para sentarse con poco espacio de juego; los padres tienen poco tiempo, tienden a sobreproteger en exceso o a dejar en manos de los niños decisiones que aún no están preparados para tomarlas. La revolución tecnológica no sólo roba la atención de las familias, niños y niñas pasan más horas frente a las pantallas, reaccionando a estímulos externos caotizando su sistema sensorial, condicionando sus juegos y su capacidad creativa.

Los niños que quieren abrirse al mundo se encuentran con esta realidad y eso provoca no solo una limitación de su movilidad física sino una atrofia de su voluntad ¿Por qué los niños ahora se mueven tan caóticamente? ¿Por qué irrumpen en la sala de clase sin ninguna actitud agradecida a sus profesores? ¿Por qué hablan cada vez más fuerte? ¿Por qué no resisten un no como repuesta a sus deseos? ¿Por qué son tan poco tolerantes a la frustración? Cada vez nos encontramos con más niños disruptivos y menos niños que se abren con alegría y gratitud al mundo que los rodea.

Educadores y familias se hacen esta preguntas y creen no tener respuestas para enfrentarlas. Lo primero y lo mejor que podemos hacer es observar, observar y observar a los niños. No para imponerles nuestra visión, sino para abrirnos al encuentro del asombro, para responder con creatividad en la búsqueda de nuevas formas de humanizar la educación.

Tenemos la mitad del mapa.Los educadores conocemos las etapas del desarrollo y sabemos que los niños del primer septenio están predispuestos a abrirse al mundo, a participar de las invitaciones que ofrecen los fenómenos de la naturaleza: caminar sobre las hojas de otoño; buscar bichitos en primavera;disfrutar el agua de los ríos,mares o lagos en verano; saltar de posa en posa la lluvia del invierno

El problema se genera por la presencia de la sobre estimulación y la vida sedentaria, lo cual entorpece más que estimula este desarrollo natural. A esto se debe que los niños respondan caóticamente. Al observarlos podemos ofrecerles alternativas a este desorden, incluyendo un ritmo diario adecuado con espacios para el juego libre,caminatas, movimiento, narración de cuentos, cantos, encuentro con la naturaleza y actividades humanas dignas de ser imitadas. Propuestas que siempre han estado integradas en la pedagogía Waldorf y en sus jardines, como huertos, naturaleza, salidas al aire libre, espacio para el asombro y para la elaboración del descubrimiento del mundo a su propio ritmo.

Sin embargo, esto no es suficiente. Debemos descubrir la otra mitad del mapa, es decir, cartografiar a partir de la observación, para descubrir lo que los niños nos están diciendo. Observando podemos rescatarlos de ese caos y a su vez,renovar nuestra mirada. Los niños portan en sí el germen de su futuro, nosotros sólo podemos ayudar, acogiéndolos y brindándoles oportunidades significativas para desplegar sus facultades. Como adultos, una buena manera de contribuir a su aprendizaje es recibirlos viviendo en el presente, evitando encuadrarlos en metodologías artificiales donde ellos no estén al centro. Nada es más importante y nada es más estimulante.

 

ANITA ISLA
Relatora III Congreso de Salud y Educación Infantil 

Charla: “Educación Waldorf y aportes para el desarrollo de niños y adolescentes”

Viernes 1 de junio Centro de Extensión Universidad Católica

Desde las 9:00 am hasta 19:00 pm.

Ingresa a http://bit.ly/OtroCaminoInscripción

Programa: http://bit.ly/OtroCaminoPrograma