Estudiar en un colegio Waldorf

 

Un colegio sin notas


La pedagogía Waldorf aborda los contenidos (matemática, historia, literatura, entre otros) a partir de la etapa de desarrollo en la que se encuentran los estudiantes. No existe el incentivo de la nota. No hay notas. Se busca que los niños y jóvenes desarrollen sus ganas de aprender y el amor por el conocimiento:  “al no calificarlos, damos espacio para que los niños(as) y jóvenes, con ciertas dificultades en alguna materia, puedan sentirse capaces de realizar un determinado trabajo desde sus destrezas y capacidades individuales” (Colegio Rudolf Steiner). 


Se trabaja a través de una “evaluación de portafolio”, cuadernos de clase en donde los niños realizan proyectos y presentaciones, a partir de los cuales los profesores realizan informes de los aprendizajes adquiridos por los estudiantes. 

 

Testimonios de ex alumnos

“Mi paso por el Rudolf fue muy bueno porque conocí a gente que es muy importante en mi vida, el colegio me generó un gusto por el aprender, institucionalmente me dejó expresar lo que soy (digo institucionalmente porque de todas formas la gente generaba prototipos, pero no tan restrictivos), me mostró otra opción educacional, me enseñó a no acatar nada sin examinarlo antes, entre otras cosas. Estas características creo que están más relacionadas con el colegio en sí, que con una educación Waldorf”. Miguel Downey, estudiante de Derecho (U. de Chile). 


“Creo que la educación Waldorf fue la responsable en darme la fuerza y creer que todo lo que imagino posible lo es. Soy capaz de adaptarme y sobrepasar cualquier desafió, porque creo en mis capacidades y cualidades. Si bien salí del colegio con base “matemáticas menor” a la de mis compañeros en la universidad para estudiar comercial, no me costó nada igualarme y sobrepasar a la media con un poco de dedicación”. Alejandra Prado, Ingeniera Comercial. (Fuente: Colegio Rudolf Steiner) 

 

Educación por septenios

La pedagogía Waldorf divide las etapas de la vida de una persona en ciclos que duran siete años, en donde el ser humano tiene distintas características  y capacidades. 


De esta forma, en el primer septenio que va de los 0 a los 7 años, los niños experimenten el mundo a través de la actividad y estímulos físicos. Por esto, la actividad escolar privilegia el aprendizaje a través de la exploración y el juego. La lista de útiles en kínder incluye un sombrero de ala ancha para trabajar en la huerta y aprenden a través de actividades como hacer pan, cocinar y cuidar el jardín. 
Entre los 7 y los 14 años la pedagogía Waldorf se desarrolla la educación básica, marcada por el aprendizaje a través de la experimentación en los distintos contenidos. Un mismo  profesor o profesora acompaña a los niños durante toda la educación básica formando fuertes lazos tanto con ellos como con sus familias. 
En el tercer septenio, que corresponde al ingreso a educación media, no hay un profesor de clase, sino un profesor para cada especialidad. Se busca en esta etapa conducir a los estudiantes hacia su autonomía como “individuos libres” en construcción de su identidad.